LA AGABBADÒRA
La Acabadora o l’Agabbadòra era una mujer que hasta el siglo pasado, desarrollaba un papel muy particular en la sociedad de varias zonas de Cerdeña. Como sugiere la misma palabra, que deriva del castellano “acabar”, ella intervenía aliviando los últimos sufrimientos de los enfermos que agonizaban en dolor, dándoles un golpe con este martillo de madera (su mazzolu o lu malteddhu).
Se vestía siempre de negro, y seguía un preciso protocolo ritual. Podía también actuar usando un pequeño yugo, que metía bajo la almohada para ayudar a quebrar rápidamente las cervicales con el golpe. Hacía salir a todos los familiares de la sala donde se encontraba el enfermo, y escondía todas las imágenes religiosas y crucifijos.
Esta práctica, que era vista como la posibilidad de dar fin al sufrimiento de los enfermos, era más común en las comunidades rurales, teniendo en cuenta las necesidades de sustento de las familias a las que, con frecuencia, les era casi imposible atender a las necesidades de los enfermos.
A menudo, la Acabadora o l’Agabbadòra ejercía también como matrona, o mastra de paltu que era llamada para ayudar a las madres a dar a luz en la casa.
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